FANDOM


Fue la ciudad más desarrollada en la región Mínera hasta hace aproximadamente 521 años. Actualmente son unas ruinas en donde habitan unos pokémon extraños.

HistoriaEditar

Vish debido a su ubicación geográfica y otros elementos que le favorecieron fue muy productiva, tenían ciertos vínculos con los legendarios Cinnange y Azurige encargados del cambio los cuales alabaron como dioses y les atribuian lo bueno que ocurría. Sin embargo los legendarios llevaban dormidos por mucho tiempo en el plano en el que permanecían por lo que en realidad no atendían sus peticiones ni eran conscientes del valor que tenían para el pueblo en ese entonces quienes podían usar un poco los poderes que estos tenían para resultar beneficiados. Debido a las malas intenciones de una sacerdotiza y a la celosa hija del jefe de la ciudad Cinnange fue invocado despertando de su sueño, pero no regresó tal y como debía, debido a su agotamiento regresó en una forma impura y corrupta empezó a devastar la ciudad que tanto aprecio le tenía, personas y pokémon fueron desapareciendo entre las nubes tóxicas, enfermedades provocadas por un nuevo pokémon y otros ataques que Cinnange incluyendo una barrera que no dejaba que escaparan hacía otros territorios. 

Debido a que la joven desertora del monasterio fue culpada de lo ocurrido se decidió que iba a ser sacrificada, sin embargo en medio de la ceremonia fue rescatada por su prometido con la ayuda de un pokémon negro como el azabache y se dieron a la fuga. Lo que procedió a hacer la sacerdotiza fue invocar a Azurige tras convencer al pueblo de que esa era la otra alternativa, aunque la gente se negó a eso se llevó a cabo el ritual haciendo que Azurige regresara e intentara detener a su contraparte sin embargo debido a su pésimo estado terminó corrompiendose tambien, pero antes de eso para intentar salvar a los habitantes que pudiera creó a Elgraf y romper la barrera que les había estado impidiendo huir.

Después de que la pelea entre los perdidos Cinnange y Azurige culminara sin un ganador claro tras toda esa cantidad de poder liberado la mayor parte de la población desapareció, los sobrevivientes fueron a vivir a otras ciudades y tribus intentando dejar atrás lo ocurrido y rogando que sus "dioses" no regresaran. Se dice que Cinnange y Azurige fueron regresados en ese estado a su plano por la ex-aprendiz de sacerdotiza y su prometido pero esto les costó la vida.

LegadoEditar

Aunque la mayoría de la tecnología de la época se perdió, las tradiciones se fueron conservando en gran medida hasta combinarse con las de otros nativos de pueblos distintos de la región e ir desapareciendo. Los descendientes de los habitantes apesar del mestizaje e irse apartando de las tradiciones son reconocidos por el color de sus ojos que son de genes dominantes. Aún se conservan algunos de sus cuentos y leyendas.

PoblaciónEditar

Habitaban seres humanos y pokémon en armonía, solían ser compañeros trabajando juntos por el mismo fin de conseguir el progreso y una estabilidad.

HumanosEditar

Las personas se caracterizaban en su mayoría por sus ojos que iban del verde y avellana al dorado, además de piel practicamente trigueña, tenía una gran cantidad de habitantes. Sus vestimentas eran en su mayoría de lana y algodón con pantalones y accesorios de cuero.

PokémonEditar

Había una gran cantidad de los pertenecientes al hábitat de boosque de niebla.

CitasEditar

Y pensar que esto fue hace tiempo la ciudad más avanzada
 
— Arqueologo
Existe una leyenda que dice que quienes regresaron a Cinnange y Azurige a su plano quedaron marcados por sus acciones, sus almas intentarán volver a encontrarse sin poder descansar hasta cumplir la promesa que se hicieron antes de la tragedia; muchos creen que se refiere a que reencarnan y siempre se encontrarán de una forma u otra y aunque no se recuerden algo les impulsará a estar juntos aunque como castigo siempre pasará algo que los separará de formas muy crueles; tal vez todo eso termine cuando los legendarios seran purificados y les perdonen.
 
No me gusta mucho venir aquí tras saber lo que ocurrió pero era necesario
 
Xavier